Duermo pero no descanso

Ya NO estoy cansado, duermo y despierto fresco!

Antes me preguntaba, ¿Por qué siempre tengo mucho sueño y estoy cansado? Hice este pequeño cambio y todo cambió.

Voy en la segunda semana de un proceso de rediseño de mi vida personal y profesional. Esto implica sobre todo un cambio de hábitos que requiere mucha claridad sobre lo que quiero y como quiero vivir. Y en algunos casos, también un fuerte compromiso y esfuerzo para dejar ciertos hábitos y adoptar nuevos. Gracias a ellos, ya no estoy cansado.

Ya NO estoy cansado, así es como duermo y me despierto fresco!

Ya NO estoy cansado, así es como duermo y me despierto fresco!

Curiosamente cambiar mi rutina de sueño —que está teniendo un gran impacto positivo en mi estilo de vida— no me ha costado trabajo modificar.

Siempre he tenido hábitos de sueño poco ortodoxos. Cuando estudiaba preparatoria solía dormir 4 a 6 horas y despertar sin ningún problema. Cuando entre a estudiar carrera tenía un trabajo de tiempo completo (trabajaba como programador para pagar la colegiatura del ITESM) había días que dormía un día sí, y otro no. Especialmente durante los exámenes. Claro que después de una semana, esto se volvía contraproducente.

Y cuando salí del la escuela (me di de baja al tercer semestre) solía tener un fiel insomnio. El lado bueno es que durante las noches que no podía dormir solía trabajar en proyectos personales que resultaron fructífero e incluso rentables.

Durante los últimos 12 meses, estuve trabajando con muchas empresas de Company Builders, Connovo en México y Polymath en Colombia. Esto demandaba de mi cierta rutina y hábitos específicos. Llamadas pre-programadas cada semana. Juntas definidas a las mismas horas. Estar disponible para lo que nuestras empresas necesitarán en cualquier momento etc.

Esto de raíz implica estar vivito y coleando para las 8 am hasta las 8 pm. Esto implica no sólo 12 horas de estar disponible. Sino específicamente esos horarios. Nunca en mi vida había estado tan cansado. Ni siquiera cuando trabajaba de tiempo completo y además estudiaba en la universidad.

Me rompió por completo mis horarios de descanso a los cuales estaba acostumbrado.

Por accidente recuperé un hábito de dormir bien

Estas dos semanas que estoy rediseñando mis rutinas me de cuenta llevaba una semana durmiendo 5 horas. No lo había notado antes, hasta que me programaron una entrevista a las 9 de la mañana en cabina. Esto significa que tengo que despertar por lo menos una hora antes. A las 8 am.

¿Por qué no lo había notado?

Sin planearlo, me empecé a dormir cada vez más tarde: 2, 3, 4 am. Pero me despertaba siempre a la misma hora: 10 am.

Ahora llevo 5 días durmiendo a las 4 am y despertando a las 10 am. Lo curioso es que despierto naturalmente y sin alarmas. No tardo el estar completamente despierto. No como antes que tardaba una hora en despertar de verdad. Ahora en 5 minutos después de abrir los ojos estoy completamente activo.

En resumen, estoy durmiendo 4 a 5 horas menos que el mes pasado cuando tenía que ser más productivo. ¿Qué curioso no? En mi esfuerzo por ser más productivo, reduje mi productividad por querer trabajar más. Está mentalidad es la predeterminada en México, que trabaja más horas que los demás países de la OECD (más de esto abajo).

Y ya sé que estás pensando «bueno ya dime como se hace». Aquí te va el secreto que no es secreto:

Empecé a ignorar por completo dos de los tres horarios con los que vivimos todos los días.

Los tres horarios con los que vivimos

En la vida cotidiana el 99.99% de las personas solemos seguir tres distintos horarios que rigen nuestras vidas.

I . Cívico

Es el horario oficial de cada país. Se rige por el horario de verano, o su falta de. Es el típico que usamos todo el mundo y se define por el meridiano de Greenwich. Así nos aseguramos que podemos coordinarnos entre todo el mundo y estar de acuerdo que hora es en cualquier momento en cualquier lugar del mundo.

II. Natural

Es el ritmo natural del planeta, se puede considerar cuando un día inicia y termina en el momento que sale y se mete el sol. Esto es importante por dos razones.

Primero, los ritmos naturales de los humanos se adaptan a la exposición a la luz. Segundo, esto afecta mucho la experiencia que tenemos en relación al horario Cívico. Cuando son las 7 am, una ciudad puede tener plena luz del sol, mientras que para otra, aún es de noche a las 7 am.

Esto afecta a las personas que entran a trabajar o estudiar a la misma hora. Las de la primera ciudad se despiertan cuando es de día, mientras los de la segunda cuando aún es de noche. Tu cuerpo asimila las cosas de forma distinta.

III. Personal

Por último y más olvidado y quizás más importante es el horario personal de cada persona. Todos tenemos ciclos de descanso y sueño distintos. Ningún biorritmo es igual.

Por eso algunas personas pueden dormir pocas horas, o tardar menos en quedar dormidas. Eso es bien sabido. Lo que solemos no saber es identificar a que hora empieza nuestro ciclo de descanso y a qué hora termina.

Para tener un descanso ideal, no todas las personas deben de dormir a la misma hora o despertar a la misma hora ni dormir la misma cantidad de horas.


Ya no estoy cansado y sólo empecé a ignorar el horario Cívico y Natural, y mi cuerpo se hizo cargo del resto. tweet

Sólo duermo cuando tengo sueño y solo me despierto cuando me cuerpo se siente descansado. Así duermo solo 5–6 horas al día y soy más productivo que nunca.

En mi caso, siempre he sido mucho más productivo para trabajo intenso en las noches. Es cuando tengo las mejores ideas y puedo resolver mejor los problemas. Durante las mañanas (medio día) suelo escribir más y mejor.

El concepto de «not a morning person» (no ser persona matutina) es muy real.

Ahora imagina cuantas personas, no están en su mejor momento durante las mañanas o la tardes y aún así intentan ser productivos solo porque hay un horario profesional que les demanda estar activos durante ese tiempo.

Es una pérdida tremenda de productividad. Es mejor permitir a las persona que eligen sus propios horarios de trabajo. Si quieren entrar a las 7 am y salir a las 4 pm que lo hagan ! Si prefieres entrar a trabajar a las 12 y salir a las 8 pm porque te funciona mejor, también.

El esperar que todas las personas adopten un mismo horario para trabajar y estudiar es un error que nos cuesta millones en pérdidas y ni hablar de la productividad.

En países latinoamericanos donde se suele trabajar durante muchas horas. Ya ni hablar de los pobres mexicanos que somos el país de la OECD que más horas trabaja al año. Sin que esto signifique que somos más competitivos.

Hace todo el sentido del mundo. Si tienes gente sobre-trabajada, es imposible que sea gente productiva.

La gente solía dormir dos veces cada noche

El ritmo natural del sueño solía ser dos periodos de sueño, 4 horas, con 4 horas de duración cada una.

Esto significa que las personas iban a la cama cuando la luz natural del sol se terminaba. Alcanzaba un periodo de sueño completo de 4 horas y después se despertaba. Durante este periodo algunas personas se paraban a leer, rezar, hacer tareas del hogar o incluso visitar a sus vecinos.

Después de una o dos horas regresaban a la cama para continuar con su segundo periodo de sueño que solía continuar hasta la salida del sol.

Esta era la costumbre generalizada, excepto por aquellos que tenían los suficientes recursos económicos para quemar velas durante horas. Así extendían de forma artificial la duración del día para seguir trabajando o estudiando.

Conforme crear luz artificial se volvió más barato gracias a nuevas tecnologías, más personas empezaron a extender de forma artificial la duración de sus días. Hasta llegar al punto donde el día no termina cuando se va el sol. Sino cuando ya no podemos continuar despiertos.

Esto, —estar despiertos hasta que ya nos de sueño o no podamos más— es tan poco saludable como comer hasta que ya no podamos más. O por el contrario, también puedes verlo como el extremo de no comer, hasta el punto de inanición. Cualquier extremo es malo para nuestro cuerpo y el exceso de cansancio se ha vuelto la norma para la mayoría de los humanos.

Cómo dormir bien y despertar con energía

1) Diseña un buen espacio para dormir.

El primer cambio que hice fue vaciar todo mi cuarto. No hay pantallas (tv, computadoras etc) muebles extras ni nada que me distraiga de la actividad principal de ese cuarto: dormir.

2) Analiza a que hora sueles sentir cansancio.

Para estas alturas, ya debes de identificar a qué hora te empieza a dar sueño. No importa si es a las 9 pm o 5 am. La próxima vez que estés de vacaciones, y no tengas horarios impuestos, intenta identificar cuál es el momento adecuado para descansar.

Cuando lo sepas, prepárate una hora antes para ir a dormir: deja las pantallas a un lado, no consumas alimentos, y no te sobre estimules.

3) A qué hora despiertas naturalmente.

Sin usar alarmas, a que hora sueles despertar. Y no se vale decir. «¡yo puedo dormir 16 horas!». Claro, después de una semana de forzar tu cuerpo a dormir y despertar en horas no naturales para el, cualquier persona puede dormir tanto.

Haz esto durante alguna semana que no tengas presiones de horarios. Quizás la segunda semana de vacaciones. etc.

Así podrás identificar de verdad tus ciclos de descanso.

4) Adapta sus ciclos de sueño para tu horario personal.

Una vez que sabes cuales son tus horarios y duración ideal de tu ciclo de descanso, adapta tus horarios para tomar mejor ventaja de esto.

Conclusiones

Esta suele ser la parte más complicada, y ya escucho todas las excusas:

  • Mi jefe no me dejará,
  • Tengo clase a las 7 am.
  • No todos podemos esa libertad

Todos estos argumentos son válidos, y bastante reales. Pero aquí está lo más importante de todo: no permitas que factores externos definan tu calidad de vida.

Trabajo

Si tienes un trabajo que no te permite vivir bien, necesitas cambiar de trabajo. Créeme que el propósito de la vida no es checar tarjeta y cobrar tu sueldo cada mes. No naciste para ser una pieza en una maquinaria que te quita calidad de vida para dársela a alguien más que disfruta de tu trabajo.

Escuela

Si tienes clases, cambia tu horario el próximo semestre. De nada sirve que pongas clases tan temprano si no las vas aprovechar ni aprender bien. Es mejor tardar un mes más en graduarte, hacer prácticas y tener una buena calidad de vida.

En los países con mayor calidad de vida, es normal que la gente se tome un descanso entre semestres. Usan este tiempo para viajar, o trabajar para tener buena experiencia al graduarse. Así no se topan con él problema de no tener experiencia al graduarse. La solución de no tener experiencia al graduarse es tan fácil como, conseguir experiencia antes de graduarte (dúuuh).

Libertad

Esto te puede sorprender: tienes TODA la libertad del mundo. Si no te gusta algo de tu vida profesional o personal, tienes toda la libertad del mundo para cambiarlo. No tienes que pedir permiso a nadie.

No tienes la obligación de vivir una vida que no es la que no quieres. Nadie sino tú es responsable de tener el trabajo y estilo de vida que quieres.

Tienes todo el derecho y libertad para vivir como quieras. Sólo tienes que decidir qué es lo que quieres. Esta es la parte más difícil. Una vez que lo sabes, el resto es solo cuestión de trabajo duro y hacer lo necesario para obtenerlo.

Así que puedes empezar por algo tan sencillo como tomar control sobre tu descanso: un elemento tan esencial para tu calidad de vida.

hjbarraza
 

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